La enfermedad por reflujo gastroesofágico genera sintomas que alteran la vida diaria, entre esos la regurgitación, el aclaramiento laríngeo continuo, tos seca, lo cual afecta la convivencia del paciente con sus compañeros de trabajo y familia.

El reflujo patológico inicialmente se le da manejo médico, y se evalúa como responde a estos cambios, un porcentaje de pacientes deben ser derivados a cirugía para el manejo definitivo de esta patología.

El manejo inicial de esta patología consiste en realizar una serie de cambios en la rutina diaria para poder mejorar la calidad de vida.

Estas recomendaciones son las siguientes:

  1. Peso saludable. Sabemos que la obesidad al incrementar la presión intraabdominal favorece la aparición de sintomas como regurgitación.
  2. Evitar fumar. El cigarrillo relaja el esfínter esofágico inferior, es por eso que favorece los sintomas de reflujo.
  3. Comer 3 horas antes de dormir y evitar tomar siesta inmediatamente después de almorzar.
  4. Evitar alimentos como café, chocolate, te, quesos madurados, enlatados en conserva, vino tinto pues esto también relaja el esfínter esofágico inferior y por lo tanto da síntomas de reflujo.
  5. Elevar la cabecera de la cama 45 grados. Esto se puede hacer colocando un ladrillo en cada pata delantera de la cama, usando una cama eléctrica que permita esto, o usar dos a tres almohadas para elevar la cabeza.
  6. Evitar comidas grasosas. Está demostrado que las comidas copiosas y grasosas retardan el vaciamiento gástrico y esto hace que los síntomas se presenten.
  7. Uso de medicación para contrarrestar la acidez del estómago. Existen múltiples opciones con mecanismos de acción diferente, es importante consultar con su médico para escoger le tratamiento que mejor se ajuste a sus necesidades.
  8. Evitar el uso de fajas apretadas en el abdomen.
  9. Consultar con su gastroenterólogo para evaluar el resultado del manejo médico.
  10. Realizar endoscopia para determinar si hay inflamación del esófago, o hernia hiatal.